miércoles, 27 de febrero de 2013

Soledad bajo tierra.


Es raro, pero siempre he creído que el metro es un lugar bien especial. Lo digo en parte por la mugre de los vagones, los hombres de corbata y los de gorra, los faquires, etc. El subterráneo de mi ciudad es uno de esos lugares solitarios en los que simplemente te enamoras, así a primera vista, de alguna persona a la que jamás volverás a ver en la vida.

Hay una especie de intimidad realmente profunda allí, puede sonar contradictorio por el gentío y los gritos y el sudor de siempre, pero es que ese lugar no solo es eso, es más, es múltiple y contrastante, incongruente, inimaginable. Inefable.

Siempre pensamos en la soledad como un lugar desolado, en silencio, desierto, y yo creo que esa soledad, en realidad, no es tan sincera como la de los que se están mirando en medio del anonimato de la muchedumbre que espera en el andén, porque la pureza auténtica de la intimidad se da en un cuarto, una habitación con muros vivos de piel y ropa, indiferencia, prisa intransigente.

Estamos tú y yo solos cuando te sientas a mirar a través de la ventana, emocionada a veces, siempre distraída y todo el mundo está tan ocupado que ni siquiera nota nuestra presencia más allá de un par de caras viajando a cualquier estación. Estamos tú y yo solos al caminar por los pasillos largos de luz blanca y harapos en el suelo, y sabes que bien podemos correr o quedarnos quietos, parados así uno frente al otro y olvidarnos de todo, alejarnos de todos sin movernos un centímetro.

Entonces la soledad es nuestra, mujer, y no hay nadie en ninguna parte.

domingo, 24 de febrero de 2013

24 horas sin dormir

4 pm sábado
Un viaje de 2 horas en metro con mucha gente que no conozco me hizo percatarme de que tampoco te conozco a ti pero que aun así te amo . De todos modos eso no cambiaba el hecho de que tu estuvieras lejos
6 pm
Llegar a casa muerta de cansancio por el viaje y encontrar un sillón para descansar me hizo sentir anciana pero no importa. Cerré los ojos pero vi tu rostro en mi mente y con miedo volví a abrirlos
7 pm 
Encendí el televisor y deje que mis ojos se perdieran entre los canales: un partido de futball, una película cursi que rayaba en lo estúpido, alfombras rojas hollywoodenses, reality shows... que mas da. No puse atención a nada
10 pm
Hastiada apague el televisor y fui a preparar café, lo bebí lo mas despacio que pude , moría de frío. de pronto me di cuenta que estaba sola en una casa gigante con olor a madera, naftalina y recuerdos regados por doquier.
11 pm 
 Navegue por Internet. A esta hora ya estarías de fiesta o de luna de miel  con tu novia o mejor dicho tu esposa. ¡Que horror era pensar que no era yo! yo que tanto te amo
media noche
Desesperada llamé a nuestra  mejor amiga. No quiso darme pormenores , solo dijo duérmete , el esta feliz, no imagines estupideces . Eso era algo que yo ya sabia, y que no estaba dispuesta a soportar y en cuanto a lo de pensar estupideces estaba claro que no lo podía evitar 
1 am domingo 
Mi cabeza empezó a imaginarse tu boda con horror. Era la boda perfecta, flores, adornos, mucha gente, y en el aire se respiraba el romanticismo. después estabas tu en el fondo con esa sonrisa insultante  esperando a la novia ( que obviamente no era yo) y el "puede besar a la novia" era el epígrafe final de mi cuento de terror     
 2 3 y 4 am
 Me acosté  llore llore y seguí llorando mas de tristeza de pura rabia. No quise cerrar los ojos por temor a que aparecieras en mis sueños para burlarte de mi  como ya lo has hecho antes
5 am
Baje a pasear el jardín y me tumbe en la yerba fría. al verme mi perro se acerco a mi y se recostó a mi lado. nos quedamos viendo al cielo esperando que amaneciera
6 am 
 Y si hubiera ido boda ¿hubiera podido detenerla? ¿que cara tendrías tu al verme? ¿ y ella? ¿me hubieras perdonado?
7 8 y 9 am 
No tengo recuerdos jugué con el aire grite y salte ente el pasto y las hormigas
10 y 11 am
Desayune pan y café tome sol y me morí mentalmente en una ventana
medio dia
Quise pensar en latín pero seguí muerta . Escuche música de los 80´s con tintes de melancólico dolor
1 pm 
empece a sentir cansancio 
2 pm 
Mi yo interior decía toma un baño tal vez eso calme tu ansiedad
3 pm  
Te imagine otra vez mientras me desvestía despacio para tomar el baño pensando que tu lo hacías por mi 
me sentí ensimismada y pronto recordé que estas casado que no me hiciste el amor y no lo harás y que estaba a punto de bañarme Que no haré el amor esta noche y que nadie me contemplara todavía
4 pm 24 horas después
 El baño hizo efecto. Después de una lucha que pareció no acabar contra ti y contra mi amor me quede dormida  
CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES PURA COINCIDENCIA
Catherine Linton 




 
     



sábado, 1 de diciembre de 2012

Día de protestas


Hoy veo lo que sea y es algo de ti
estás acá y allá
humeas en el té caliente y en la ventana
brillas también en la lámpara
en el sillón

estás ahí con tu inmensa nada
andas caminando por las calles
sentada en el autobús que pasa
tras los vidrios rotos en la calle Juárez

mirando
estás en una mirada

estás también detrás de un paliacate y un gorro negros
abréndote paso entre los policías
no sé, el todo, la nada
en mi cámara y en mis pies, corriendo de un lado a otro

vibras en un grito desesperado
te derramas en la sangre de ese
en el suelo
escurres tirada a media calle

vuelas en el frío de la noche
te escondes bajo la cama
junto a los trapos sucios, la ropa
hueles a pólvora

en todos lados
pero no eres tú
ni tu voz ni tu aroma
ni nada en el aire
estás en todos lados
pero no estás conmigo

Larrón

viernes, 30 de noviembre de 2012

Qué cosas


Qué cosas
un día estoy contigo en el metro
en el vagón
en garibaldi, esperando
miro mi reflejo y todo
te miro a ti
el tren no va a salir
el miedo existe en un vagón de metro
al siguiente no existo
no proyecto sombra alguna
soy transparente
la calle, la banqueta
no hay sonido
ni siquiera voy a los usuales 160 centímetros sobre del suelo
creo que vuelo, o algo parecido
te miro de nuevo
ahí sentada, levantas la mirada
no me observas aquí volando
miras las nubes, ya
miras las nubes y yo no existo
y yo no existo como un pensamiento
de esos que uno tira a la papelera
y ya
qué cosas


Larrón

domingo, 18 de noviembre de 2012

A dónde

Te quiero
de aquí a la luna con alas de cera
al mar cayendo
al cielo, a la luna, a la noche

de aquí a mis miedos:
por ti corro hacia ellos
los atravieso y los desplomo
y sigo corriendo hasta dar la vuelta al mundo

te quiero desde mi piel hasta tu piel
desde mi corazón
perla hundida en un mar de tristezas
hasta tu luz

te quiero de aquí a la luna
con alas de cera
de aquí volando al sol
de aquí a mi muerte


Larrón

miércoles, 17 de octubre de 2012

Era solitaria


Una cosa de ella es el escote. No una "cosa", no, de hecho es... es ella misma, a veces. Esa extensión de piel que se desliza por el cuello y las clavículas, y baja a los manantiales del delirio, pozas vívidas del deseo, fosas deslumbrantes. Eso es ella, es el cabello que escurre negro, gélido hacia los pies, y es la ropa suave y delgada que no protege ni esconde su virginidad altiva, perenne. Ella es un rojo cálido en la piel, rojo de sol, rojo que se adentra y se escabulle y se entromete en las entrañas de la vida misma y del ser

¿Cómo decirlo? No es que en realidad su mirada y su sonrisa y su cuerpo no me importen, como si de la venus, la mujer de Milo, pudiéramos arrancar un trozo a martillazos y pensar que esa es su esencia. Lo que pasa es que el vértice sobre el cual toda la belleza y la impureza de su nombre recaen, es su escote: la piel que se mira y la que no se mira -bajo sus hombros, sobre el collar-, ese mundo entero, ese cosmos inmenso, esa isla con Adán y Eva danzando entre los árboles con los sexos descubiertos.

Ella es un escote
Ella lo es
Ella lo sabe

Ella hace uso de su belleza y de sus encantos aun no revelados. Es engañosa, es hiedra, enredadera hermosa, ella espera detrás, escondida tras las rejas, más allá del marco que forman sus brazos y su cuerpo… ¡y entonces salta por su presa! salta y araña lo que encuentra, desgarra cual gato a lo que queda de nosotros, ratones inocentes, incrédulos, maravillados con su luz.

Ella también es hoyo negro, tragándolo todo, intentando absorberlo todo, todo, todo, bajo su falda, entre el vello y su cuerpo. Es un vórtice, debilita, pero no es mortal; son sus piernas una caricia que no deja ir más allá, que deja pasmado todo antes de comerlo, porque no es para eso que fue dada.

¿Y yo? Yo lamento el haber intentado encontrar mi fin en ella, en su espalda y sus nalgas perfectas, ese fue mi error, el error de pensar a una estrella como si fuera la luna entera, sin saber lo engañoso de la noche sobre mi cabeza. Eso lo lamento, lo lloro en las tardes, lo rechazo y lo grito y lo corro y lo siento en mí al caer junto a los cuervos, al volar dentro del mismo sueño infinito que soy. Siempre.

Ella es un escote, nada más fue para mí, aunque tal vez para ti pueda ser esa muchacha morena, y de pelo largo, y a veces solitaria... llamada ---.

Larrón.

viernes, 12 de octubre de 2012

Tan...


Tan solitario
como el blanco en mi memoria.
 Tan ausente
 como los textos perdidos,
 escritos detrás de una hoja usada
que se camufla en el tiempo.
 Vacío
como el espacio entre dos palabras
 que puede convertir su hueca existencia
 en un significado.
 Con la presencia ausente
 como el irónico momento en el que te miré a los ojos
 y todo careció de realidad y solidez.
De pronto todo era tan insípido
y sinsentido que no me importaba que fuera así. 
Y la luz.
La luz con su monocromática
 manera de cegarme los ojos
 y hacerme creer que cambia su color
 cuando solo era el otro lado de
 un prisma cristalino...

 Malintzin.